jueves, 6 de junio de 2013

Tranquilos

Tranquilizaos, que esto sólo afecta a los que no estén asignados.

Dejando a un lado que las asignaciones no dependen de ti, sino de ellos (Ay, mira, que el cliente dice que ahora necesita menos recursos. Es que parece que no te integras en el equipo. Es que no hay proyectos porque rechazamos los que no son de empresas del IBEX. Es que...) se han dado casos de gente que está en la lista y que lleva meses enteros imputando al 100% (supongo que también habrá gente que trabaja al 100% pero imputa al 0% porque en ese proyecto no caben más recursos o se saldría del presupuesto).
Incluso alguno hay que aceptó la movilidad como alternativa a estar desasignado y que, trabajando en una provincia distinta a aquella donde tiene su casa, ahora está en la lista.


Triste imagen.

He bajado a la segunda planta en el momento en el que una compañera estaba confirmado su presencia en la lista. Justo al otro lado de la pared que separa a Rosa y a Jorge del aula de formación, mesas ocupadas por jóvenes realizando un curso y de los que, según me han comentado, seguramente contratarán a entre 10 y 15.


Cifras y malas letras.

Pregúntale a Rosa o a Jorge cuánta gente fue despedida desde el comienzo del anterior ERE y cuál es el número de contratados en ese mismo periodo.
En esta ocasión se te permite soltar alguna expresión malsonante.


Mensaje de las puertas.

  • Contrataciones de gente en número suficiente para suplir a los empleados antiguos que son despedidos mediante un ERE.
  • Negación de cursos de formación a los desasignados que intentan reciclarse.
  • La no cesión, por parte de la empresa ante el comité, de rebajar de 289 el número de afectados por el ERE para descolgarse ahora con una lista de 231.
  • Rechazo de varios proyectos por parte de la empresa.
  • No admisión de llevar a cabo un estudio de las alternativas presentadas para evitar el ERE.
  • 10 EREs en 11 años condimentados con intentos de aplicar el Art. 41. 
A mí el mensaje que esto me da es que las grandes empresas del sector están de acuerdo para echar a los empleados antiguos que tendrán que aceptar lo que les ofrezca otra empresa para ocupar el puesto libre que, a su vez, habrá dejado alguno de sus empleados que fue despedido por ser menos "rentable".
En resumen: que vamos de cabeza a un sistema de puertas giratorias que irá limando nuestros sueldos, degradando nuestros derechos y aumentando nuestras jornadas laborales.


Me dejo en el tintero (en el teclado).

Y hay tantas cosas que no he mencionado por no hacerlo largo... Como los bonus, los oscuros conceptos contables que les permiten indicar que estamos en pérdidas (ante los accionistas no siempre es así), la financieramente intocable cúpula con treinta y pico vicepresidentes sólo en España, los presupuestos en formación que se van porque hay que pagar los másters de los directivos, que todo es una excusa para renovar la plantilla echando a la gente con 20 días en lugar de con los 45 que se merece, los... Vale, ya lo dejo; que me enciendo.